¿Cuál es el sentido de la vida? Por Félix de Azúa

This post is also available in: Inglés



La cuestión tiene dos partes. Una, las convicciones personales, que no son relevantes pero aquí pueden tener algún interés para entender porque diré lo siguiente: mi opinión personal es que no hay sentido, ni en el universo ni en los humanos ni en las sociedades. El problema del sentido es un problema de interacción lingüística y, por lo tanto, de creación social, pero no hay un sentido por encima de la pura creación de sentido constante. Eso como convicción personal. Lo que suelo decir muy a menudo es que las grandes maquinarias de creación de sentido que hemos construido los humanos, que son religión, filosofía y ciencia (no los distingo, los pongo juntos siempre, me parece lo mismo) y arte. Estos tres. No veo que haya más, en producción de sentido. Son tres grandes máquinas que han ido perdiendo fuerza, ralentizándose y están al borde de detenerse. La religión, desde luego. Siempre me refiero a la sociedad occidental y a los países avanzados. La religión ha desparecido, tiene una función privada. Una función privada, prácticamente como la sexualidad. Es decir, uno no se debe meter en si alguien es homosexual, zoófito, coprofílico, etcétera. De la misma manera, uno no se debe meter en si otro es budista, islamista, etcétera. La religión ha desparecido de lo real, del impacto que pueda tener sobre lo real. No ha desparecido ni de los países islámicos ni de Israel, donde todavía el elemento religión tiene una función legislativa, interviene en la sociedad. En las nuestras, ya no. Así, la primera gran máquina de creación de sentido a nosotros ya no nos sirve como mecanismo de creación de sentido, La segunda, filosofía-ciencia, por un lado, la filosofía, así llamada filosofía, también está desapareciendo, en el sentido de que ya sólo hay profesores de filosofía pero no filósofos. Hay universidades como almacenes que venden el producto filosofía, lo cual no quiere decir que eso sea filosofía. Incluso los últimos filósofos, Heidegger, etcétera, abominan de la palabra filósofo. Heidegger decía que no le llamaran filósofo, que le llamaran pensador. ¿Ciencia? La ciencia, qué voy a decir, se ha convertido en una especie de efecto de atracción de inversiones a través de enormes compañías. Lo que funciona como ciencia, Hawkins, etcétera, son efectos mediáticos. Ciencia real y verdadera, en el sentido clásico de la palabra, no sabemos si hay. Es casi imposible coordinar los diferentes departamentos para crear visiones unitarias. Y arte lleva el mismo camino. El camino no sólo de desaparecer sino un poco de convertirse en la representación de su propia desaparición. Si estos tres grandes mecanismos acaban deteniéndose, estaremos viviendo por primera vez en una sociedad que no tiene recursos de significación, recursos de sentido. Y ahí se abre una incógnita apasionante. El experimento de vivir en una sociedad que no sólo carece de sentido o significaciones sino que en cierto modo se sustenta sobre eso, una sociedad asumidamente nihilista, es un experimento fantástico. Nosotros ya no lo pillaremos, pero a mí me parece de lo más interesante, No hablo nunca de estas cosas con nostalgia, en absoluto. No sé como será, será un mundo durísimo, sin la menor duda, pero muy interesante. Recordáis que fue Nietzsche quien dijo que el pensamiento de la desaparición del sentido, es el pensamiento más pesado. El que puede llegar a aplastarte. Ése es el desafío ahora, el desafío es ese: ¿Podemos o no podemos subsistir por nosotros mismos, sin ayudas externas?

Más artículos de este autor.

Más respuestas a esta cuestión.

Share and Enjoy:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Yahoo! Buzz
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Google Buzz
  • Meneame
  • Reddit
  • RSS

Leave a Reply

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>