El determinismo – Por Marcelo Pakman

This post is also available in: Inglés


Usted plantea lo que suponen el determinismo biológico y social que son limitadores de la libertad, pero le concede mayor peso a lo social.

Sí, absolutamente. Se trataba de no hacer una afirmación de libertad vacua, sino de ver que el problema cotidiano, sobre todo en psicoterapia, pero no únicamente, es reencontrar esos espacios de libertad, pero desde dentro de determinaciones que son sumamente fuertes. Ése es el problema, si no, no habría problema.

¿De dónde surge esa determinación?

Esa determinación surge, por un lado, del mundo biológico. Somos biología. Pero surge igualmente del hecho de estar metidos dentro de un campo de fuerzas sociales y políticas, aunque aparezcan como autónomamente mentales. Uno de los grandes problemas de la psicoterapia, que yo he vivido progresivamente de forma más intenso, en los 30 años que llevo trabajando en ella, es el modo en que se concibe como un espacio autónomo. Como si hacer psicoterapia fuera algo que tiene que ver con una mente que está como flotando. Y esto tiene que ver con que la psicología como disciplina nació en un intento de legitimarse. Y ¿cómo se legitiman en general las disciplinas? Teniendo un objeto claro, definido; una metodología apropiada para ello, etcétera. Lo psíquico, lo mental, nació como si fuera un ente totalmente claro y objetivable que estaba en una especie de contexto social, pero de ese contexto se ocupaban los que tenían una especial vocación. No era algo que fuera obligatorio tener en cuenta. Así es como nacimos los “psi”, como gente que podía prescindir de lo social, después de mentarlo. Después de decir “por supuesto que todos estamos determinados por cosas así, pero ahora hablemos de la mente”. Y la mente no es biología, no es comunicación, no es solamente lenguaje. Y lo que va quedando como objeto mente es un objeto totalmente abstracto y desencarnado. Esto es un problema muy serio para la psicología como disciplina y para la psicoterapia como algo que vino tras las huellas de la psicología. El problema de este anonimato y abstracción es que ha dejado muy poco lugar para la singularidad de la experiencia. Y cuando digo singularidad no me refiero a individualidad. Me refiero a lo que escapa al patrón, a lo que tiene siempre una cualidad sensual, única, distintiva, original. Sin necesidad de ser hegeliano, incluso aquellos “psi” que nunca han oído hablar de Hegel, somos fuertemente hegelianos, en el sentido de llevar adelante su proyecto de juventud: aquello de “abajo con la singularidad”.

Share and Enjoy:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Yahoo! Buzz
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Google Buzz
  • Meneame
  • Reddit
  • RSS

Leave a Reply

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>