Entrevista a Manuel Lozano Leyva

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La Física supone un mundo real externo al sujeto.

Ése es el eterno dilema entre el materialismo y el idealismo. En Física, a nivel cuántico, está el hecho de que la medida altere la realidad, lo que está midiendo y por razones puramente físicas, nada de filosóficas, por lo tanto no hay ninguna razón para tener esto dilucidado. Un electrón puede estar ahí o puede que lo genere la interacción con la medida. Es la eterna pregunta: ¿está la luna ahí si no la miramos? No podemos estar seguros. Pero la respuesta es que sí, que está ahí. Aunque a nivel cuántico, a escala atómica, las cosas empiezan a ponerse complejas. Así, el platonismo o el materialismo, la Física no los puede dilucidar: si existe un mundo externo a nosotros o no. Esto entra dentro de la actitud filosófica de cada cual.

La duda sobre la existencia de la luna desparecería si existiera dios que la percibiría siempre.

El problema de dios es algo que la Física tiene bastante claro, sobre todo desde los años setenta. Aunque ahora Hawking lo haya sacada y se haya hecho más famoso, yo creo que más bien por motivos comerciales que porque haya habido algún tipo de novedad en la Física. Eso está claro desde que conocemos las fluctuaciones de vacío. En los años setenta se puso de manifiesto algo que la Física ya tenía muy bien definido: las fluctuaciones de vacío. ¿Qué son? Generación espontánea de energía, por lo tanto energía y materia, como un fenómeno sin causa. De esos hay muchos en física. Fenómenos espontáneos. La radiactividad, por ejemplo, no necesita causa: surge espontáneamente. Desde el momento en que se descubren las fluctuaciones de vacío, se ve que la idea de Dios es superflua o, por lo menos, no se necesita. Algo que en la intuición se ha visto desde hace tiempo. Quien mejor lo formuló fue Laplace, que fue ministro de Napoleón, aunque lo echó al poco tiempo porque decía que era muy malo como ministro. Laplace enseñó a Napoleón un opúsculo donde estaba matemáticamente descrito todo el sistema solar. Napoleón no entendía nada y le dijo a Laplace: “No veo a Dios aquí por ninguna parte”. Y Laplace le respondió: “Sire, en ningún momento necesité hacer uso de tal hipótesis”. Las fluctuaciones de vacío lo que demuestran no es sólo que la Física no necesita hacer uso de la hipótesis de Dios sino que lo más grande que se le achaca a Dios, que es la generación espontánea de algo, el universo, puede surgir sin causa. Y ahora ya lo único que hay que discutir es que la fluctuación de vacío es muy poca energía y el universos es mucha, pero ¿qué significa mucho y poco? Es una cuestión puramente relativa. Creo que Hawking lleva razón, aunque es algo que se sabía desde hace mucho tiempo, es más un asunto comercial que otra cosa.

La noción de causalidad, ¿cómo queda afectada por la mecánica cuántica?

Queda afectada por el principio de indeterminación. A veces lo llaman de incertidumbre, pero eso está mal formulado; tiene una carga ideológica. Incertidumbre es distinto a indeterminación. La correcta formulación del principio de Heisenberg es indeterminación. Tienes, por ejemplo, una indeterminación en la posición de una partícula (ya no un punto como en Laplace o Newton) sino que está un tanto difusa. La extensión espacial de la partícula depende de muchas cosas, eso es lo que se llama indeterminación. Si esa partícula llega a un lugar en el momento en que tú no sabes muy bien donde está, puede ocurrir que atraviese una barrera por el efecto túnel. Es un efecto que están en los televisores, casi toda la electrónica funciona gracias a la descripción que tenemos de ese efecto túnel. Puede haberla atravesado antes de haber llegado. ¿Por qué? Por la indeterminación espacial, que tienen esas partículas. Siempre de manera relativa, el principio de causalidad, desde el punto de vista cuántico, se puede poner en entredicho, pero a una escala pequeña, subatómica.

La Relatividad General tiene una concepción del espacio y la mecánica cuántica, otra muy diferente. Y está además la mecánica cuántica de bucles, que dice que el espacio es una propiedad emergente de los bucles. Está la teoría de supercuerdas, que parece que puede crear un espacio de la nada, ¿cuál es el estado de la cuestión sobre el espacio?

Hoy día ya no son supercuerdas ni branas. La última palabra son las teorías M. Son la unificación de todo este tipo de teorías, que lo que tratan es de unificar lo que decías antes, el concepto de lo macroscópico, el universo en su conjunto, es decir, aquello que está regido por una sola fuerza que es la gravedad. Está la teoría general de la gravitación de Einstein. Está perfectamente bien descrita. Por otro lado, está la mecánica cuántica, que describe perfectamente, hasta una exactitud inconcebible, el mundo microcósmico, es decir, los átomos, los núcleos y las partículas que surgen de él. Aquí lo que rigen son tres fuerzas; la electromagnética, la nuclear débil y la nuclear fuerte. Éstas están bastante bien unificadas. Y la otra, y no hay más, es la gravitación. La Física teórica trata de unirlo todo, porque siempre se ha hecho así. La historia de la Física es una historia de unificaciones y de generar en un mismo cuerpo de doctrina todo lo posible. Además, expresado matemáticamente. Bueno, pues con esta última unificación no hay manera. Se conjetura. Primero se empezó con las cuerdas, luego las supercuerdas. Ya se exigen espacios de once dimensiones, en vez de las cuatro de antes. Se exigen unas energías para ponerlo de manifiesto que son inalcanzables. Y ahora lo que la comunidad de físicos trata por todos los medios es de obtener una confirmación experimental de estas teorías. Las M en particular. Y esto no se puede hacer con la tecnología actual. Conclusión: ¿Las teorías M son Física? Porque si no hay experimento, sin no hay comprobación que pueda hacer cualquiera en las mismas condiciones, eso ya no es ciencia. Lo que nos enseñó Galileo y la grandeza de la ciencia es justo que podemos hacer la experimentación. Que si yo publico unos resultados y digo cómo los he obtenido, cualquiera, con los mismos medios, puede obtener los mismos resultados. Eso es ciencia. Y si eso no se puede obtener con las teorías M, se puede discutir si lo que están haciendo es ciencia o una nueva clase de filosofía expresada matemáticamente.

Smolin, que es partidario de la teoría cuántica de bucles, dice que sí hace predicciones.

Pero esas predicciones, ahora mismo, están fuera del alcance experimental.

¿También?

Yo creo que sí. Salvo las que están bien confirmadas en el CERN. Esas son las que yo decía antes, que empezaron las fluctuaciones de vacío. Desde entonces ése sigue siendo uno de los enigmas de la Física. La energía oscura. A lo mejor la gravitación tiene un componente que no controlamos, porque el universo, si sólo existe la gravitación como la conocemos hasta ahora, tendría que estar ralentizando su expansión y está, justo lo contrario, acelerándose. Hay un montón de incertidumbres, muchas cosas abiertas todavía. Afortunadamente, si no, perderíamos el oficio. Yo no soy partidario de esos que dicen que la Física, la ciencia en general, se está terminando, que está llegando a su fin, porque eso es una tontería.

¿Cuál es el papel del tiempo en la física actual?

El tiempo siempre ha sido un parámetro para la Física. La Física, en general, es la descripción de los sistemas materiales en el espacio y en el tiempo. En Newton y, además, el primero que llama la atención sobre el espacio y el tiempo, creo que es Aristóteles. Como sedes de los fenómenos naturales. Lo que hace la relatividad restringida de Einstein es considerar el tiempo una dimensión más. Hasta entonces era las tres espaciales y la temporal; lo que hace Einstein es ponerlas a todas en pie de igualdad. Y en su relatividad general lo que hace es dotarlo de unas propiedades majestuosas. Relacionar el contenido del espacio-tiempo con la geometría del espacio-tiempo. El espacio-tiempo tiene unas propiedades que depende de lo que contiene: la materia de las galaxias y de las estrellas… Y eso, la explicación geométrica del universo, es lo que se llama relatividad general. Eso, con cuatro dimensiones es suficiente. Sí se quiere unificar con el microcosmos, se te disparan a once. Once dimensiones, como ejercicio, lo usamos los estudiantes de matemáticas y de Física desde el principio: podemos poner el número de dimensiones que queramos en los problemas, pero una cosa es trabajar con esas dimensiones como un ente abstracto y otra considerarlo. Muchas veces lo comparo con un río: el río fluye de una determinada manera y en una misma dirección siempre, que es lo que ocurre con el tiempo. Pero después hay una serie de movimientos, los de las moléculas del agua y los átomos del agua, que, sí, siguen el movimiento del río, pero la cantidad de movimientos internos y la física de esas moléculas de agua y átomos de hidrógeno no tienen nada que ver con el movimiento general del río. Cuando se habla de once dimensiones, en los espacios duales o en las teorías M es como si se estuviera hablando de esas intimidades a más pequeña escala que todo lo que significa la corriente del fluir temporal y espacial. Eso está sin confirmar.

¿Qué se necesita para preservar el estatus del tiempo en la Relatividad General en las teorías cuánticas de campos?

Exige llevarlo de cuatro a once. Y explorar eso exige una energía que es inalcanzable. Por ahora. El esfuerzo que se está haciendo es tratar de ver las consecuencias de esas teorías, que sean comprobables experimentalmente. Pero, por ahora, nada de nada. Tenemos confianza. Hay dos posibilidades, una es el LHC, el acelerador de Ginebra, que tiene una gran cantidad de energía y puede explorar el espacio. Al decir espacio, espacio, energía y materia, se puede concebir todo como la misma cosa. Por lo menos, si no la misma cosa, cosas muy relacionadas unas con otras, de tal manera que si se explora una se sacan conclusiones de las otras. Por lo que he dicho antes: la materia y la geometría del espacio están muy correlacionadas desde Einstein y demás. Con el LHC se puede tener la esperanza de encontrar algo, aunque no esperamos demasiado. Pero con lo que sí se puede esperar, de manera más realista, aunque mucho menos controlable, es con los rayos cósmicos de alta energía. Si esos rayos cósmicos, que tienen una energía muchísimo más alta que la que se puede generar en el CERN, ahí sí se podrían estudiar unos fenómenos que pudieran confirmar estas teorías. Por ahora, no se entrevé.

¿De qué está hecho el universo?

El universo es radiación y materia. O sea, energía, en forma de radiación, y materia en forma de partículas elementales, que conforman los protones, los neutrones, la materia en general. Lo que ocurre es que esto es el contenido que detectamos. Hay un 90% o más que no está detectado. Que no esté detectado no significa que cuando lo detectemos nos cambie mucho la visión del universo que tenemos. Ese noventa y tantos por ciento que no está detectado es una componente de materia oscura y otro componente, el setenta y tantos por ciento, que se llama energía oscura. Uno, así, a primera vista se pregunta por qué un noventa y tantos por ciento no sabemos lo que es. Yo, más que decir que no sabemos lo que es, que es correcto, digo que no está detectado. Pero que si se detecta… imagínate el neutrino, unas partículas que nos están atravesando el cuerpo por oleadas, porque todas las estrellas las están emitiendo, y como no tienen ni masa ni energía pueden atravesar una galaxia sin enterarse, sin desviarse siquiera. Si estás partículas tuviera una masa, aunque fuera muy pequeñita, ya estaba explicada la materia oscura y no nos cambia prácticamente nada. Si hubiera una sobreabundancia de ciertos objetos pesados, como son las estrellas enanas morenas (morenas las llamo yo, son brown dwarf, la traducción sería “marrones”, pero como marrón no pertenece al especto y no sabemos lo que es)… en fin, hay muchos candidatos para esta materia oscura. Si fuera uno de estos candidatos, sería una sorpresa, pero no cambiaría en nada el paradigma de la Física. En cuanto a la energía oscura, el setenta por ciento ese que hace que el universo, en contra de lo intuitivo, se esté expandiendo más rápidamente de lo que se esperaba, eso con tener un componente de la gravitación repulsivo a muy largas distancias, ya lo explicaría y no cambiaría gran cosa. Lo que ocurre es que, como no tenemos certeza, sí que nos pueden aparecer sorpresas, pero en principio hay bastante seguridad de que el universo está hecho de materia y energía, que además desde la ecuación e=mc2, la m materia, la e energía son la misma cosa. Están en una proporción de mil millones de fotones por cada partícula material, o sea que el universo, prácticamente, es todo radiación, muy poca materia (afortunadamente nosotros formamos parte de ella) . Y con esas incógnitas, de materia oscura y energía oscura, ése es el conjunto del universo. Al hablar de materia y energía, estamos hablando, desde Einstein, de geometría del espacio tiempo, o sea del espacio y del tiempo. O sea que, relativamente, el universo es sencillo.

El universo se rige por leyes y las nuestras son una aproximación a ellas, en un mundo así ¿hay lugar para el libre albedrío?

El libre albedrío no veo yo que pueda entrar en la ley de gravitación universal. La ciencia en general y la Física en particular es muchísimo más modesta que la filosofía o la o la teología. Nosotros, queremos someter las cosas a experimento y eso nos restringe muchísimo, teóricamente, Porque o se experimenta o esto no es ciencia y por lo tanto no tiene nada que ver conmigo. Ni libre albedrío ni nada. Yo podré tener mi libre albedrío para hacer un experimento o no hacerlo, pero si lo hago, en principio supone una restricción tremenda. Pero, cuando la ciencia dice algo o concluye algo, es inamovible. Y cuidado: es inamovible. Muchas dicen, que la ciencia llega a determinadas conclusiones y tiempo después se cambian. No. Eso es negar que existió la máquina de vapor. Los trenes de vapor existieron y funcionaban perfectamente. Lo que ocurre es que después vinieron los AVE. Pero el vapor funcionaba perfectamente. La mecánica de Newton es exacta, rigurosa, perfecta, lo que ocurre es que no se puede aplicar a los átomos. Si se aplica a los átomos, falla. ¿Por qué? Porque se aplica donde no se debe. Y eso es la Física. El libre albedrío ahí no entra, ni las creencias ni nada. O sea que hay un 99% de la filosofía, de la construcción humana que no entra. Nosotros somos modestos, lo que ocurre es que después ponemos en órbita los satélites y el GPS te dice exactamente donde estás. Y el GPS está basado en la relatividad. Los GPS tienen que estar ajustados debido a la teoría de la relatividad general de Einstein, Y un avión vuela, opines lo que opines y te pongas como te pongas.

Pero en un mundo donde los movimientos de las partículas están determinados…

No, no. Lo mismo que la mecánica cuántica pone en cuestión el principio de causalidad, la mecánica cuántica no es del todo determinista. Debido, precisamente, al principio de indeterminación. Cuando se aplica la mecánica clásica al mundo normal, sale rigurosamente exacta. Determinista, ¿qué significa para la Física? Que tienes una partícula en una posición en un instante dado y con las ecuaciones, que se llaman ecuaciones de movimiento, predices exactamente dónde va a estar y cuando en instantes posteriores. Y eso lo rigen exactamente unas ecuaciones que son las ecuaciones de Newton o posteriores. Sin embargo, cuando esto se aplica a una partícula subatómica, o sea que hay que utilizar las ecuaciones cuánticas, entonces ya no se habla de posición e instante sino de probabilidades, Una distribución de probabilidades significa que tú mides la posición o el instante y no obtienes certeza sobre si está allí la partícula o no en ese instante. Obtienes una probabilidad de que al medirla la encuentres allí en ese instante. La probabilidad es un concepto que no es determinista. Yo doy en último año la asignatura de Mecánica Cuántica y siempre pongo a los alumnos un ejemplo. Imaginar un mapa de España el 22 de diciembre y está hecho de la siguiente manera: cada décimo de lotería (es el día del sorteo de la lotería de Navidad) es un puntito rojo, lo tiene cada persona en el bolsillo. Mientras más dinero se juega ese día más brillante es el puntito. Si sólo se ve el mapa así, se parece bastante a un mapa de carreteras normal, por la concentración de personas y billetes de lotería. A media mañana sale el Gordo, se apagan todas las luces y brilla una en un pueblito de Soria. Eso es lo que hace la mecánica cuántica. No predice dónde va a salir el Gordo, predice la probabilidad de que salga en algún sitio. Y eso lo hace de una manera rigurosa y exacta. Lo que da con precisión es la probabilidad. No la determinación exacta de donde está un objeto, un cuerpo, un sistema o lo que sea. A pesar de todo, la realidad que refleja uno y otro mapa, el de las lucecitas y el geográfico, se parecen mucho. Pero no tiene tanta aspiración la mecánica cuántica.

Quizás sea que si las leyes son deterministas, nuestra creencia en la decisión personal es vana; en un mundo probabilística, quizás habría margen de elección. ¿Hasta qué punto tiene libre albedrío un dado?

Las dudas de Einstein al formular la frase de que Dios no juega a los dados son profundas. Einstein no se enteró de la mecánica cuántica. Después de haber sido uno de los que con el efecto fotoeléctrico y mucho más puso los pilares sólidos para el desarrollo de la mecánica cuántica, no se la creyó y terminó sus días sin haberse enterado. El decía, y llevaba razón hasta cierto punto, que lo de que Dios no juega a los dados significaba lo siguiente: la mecánica cuántica dice que si el dado es perfecto, lo tiras y tienes un sexto de probabilidades de que salga cualquiera de las caras y ese sexto, uno partido por seis, es exacto. Ésa es la predicción de la mecánica cuántica. Einstein decía que no que eso no puede ser así, describir el mundo en términos de probabilidad. Lo que ocurre es que si yo supiera la masa del dado, las irregularidades que posee, el peso que tiene la cara del seis con respecto a la del uno, el ángulo que yo formo, el rozamiento que tiene con mi mano, es decir, si yo supiera un montón de cosas, sería determinista. Y sabría exactamente qué cara va a salir cuando lo tiro de una manera determinada. El problema es que como todas esas cosas no las podemos controlar, hay un montón enorme de lo que se llaman variables ocultas. Esas variables ocultas, para las que no tenemos alcance, forman la indeterminación. La mecánica cuántica es una restricción tremenda y usa las probabilidades porque no sabe hacer otra cosa. Esto es todo falso. No existen esas variables ocultas. Eso es simplemente una objeción que puso Einstein. A la tecnología me remito: hoy se calcula que el 90% de la tecnología, incluidos los camiones, está basada en la mecánica cuántica. La mecánica cuántica funciona perfectamente con estas distribuciones de probabilidad. ¿Hay algo oculto que no manejamos? No. Lo que hay es que la ciencia no ha terminado, que no hay unificación, que hay muchísimas cosas por saber. Cada vez que se piensa que la ciencia, con las teorías de unificación, las teorías M, ha llegado prácticamente al límite, me recuerda que creo que fue Schroedinger y otro, al final del siglo XIX decían lo mismo: la ciencia prácticamente ha terminado, la Física en particular, decían ellos, ha llegado al límite, está perfectamente formulada la electricidad, el magnetismo. Estamos hablando de finales del XIX. Un físico se quejaba en una carta a otro de que le daba pena llegar al final de su vida y ver que la Física ha terminado, “salvo detalles, hemos hecho la labor”. Entonces, Schroedinger le contesto en una carta muy divertida, prácticamente en blanco. Había dibujado un marco y dentro un monigote burdo hecho con cuatro líneas y media. Y decía abajo: “Salvo detalles, pinto como Ticiano”.Cada vez que alguien me dice que con las teorías M ya estará todo unificado y sólo quedan detalles, pienso en el “salvo detalles, pintamos como Ticiano”.

Schroedinger tiene un libro sobre la vida.

¿Qué es la vida? Sí, es fantástico porque… Schroedinger fue un amante en serie. Un fanático del sexo. Un tipo que no era muy atractivo ni nada de eso pero llego a hacer proezas sexuales. Él se fue de Alemania cuando llegaron los nazis, siendo aristócrata, de buena familia, que no tenía nada que ver con los judíos. Se fue porque aquello le parecía una ordinariez. Se fue a Dublín, donde le pusieron un instituto para él. Y fue un escándalo, porque el presidente Edmond de Valera le puso un instituto y él se presentaba con su mujer y su amante. Vivían los tres juntos. Era fantástico. En aquella sociedad presentarse los tres juntos era muy fuerte. Schroedinger era fundamentalmente filósofo. De lo que sabía de verdad era de filología griega y latina, lo que pasa es que después le dio por la Física. Tenía intereses muy amplios. Él tampoco se creía demasiado lo de la mecánica cuántica, pese a que él es de los que la desarrolló fundamentalmente. El gato de Schroedinger es un poco como el “Dios no juega a los dados”, una objeción a la mecánica cuántica. El caso es que él tenía intereses muy amplios, daba conferencias en español, hablaba muchos idiomas, de musicología, de música folclórica, y daba las conferencias en el idioma del país en el que estaba, entre ellos el español; defendía la República, públicamente, y entre eso intereses hizo el opúsculo ese titulado ¿Qué es la vida? Y es fantástico porque ya propone los genes. Y estamos hablando de bastantes años antes de que se detectaran. Claro, un gen, de alguna forma, es una expresión cuántica de la vida. Montones de catedráticos amigos míos de genética admiran muchísimo esa obra y alguno me ha dicho que si a Schroedinger no le hubieran dado el premio Nobel de Física y hubiera seguido con esto, seguramente le habrían dado el de Biología o el de Medicina y Fisiología. Fue un poco la visión cuántica de lo que significa la vida.

¿La vida tiene sentido?

Hay dos corrientes en esto. Una, que todos los parámetros del universo, sean la velocidad de la luz, el constante de Plank, la carga del electrón, etcétera, hasta una precisión enorme, tienen que ser así, porque si no hubieran sido así, la vida nunca se hubiera podido desarrollar. Después está la cuestión de que, la vida en un sentido mucho más amplio, en un universo como en el que estamos, tiene sentido que se haya podido desarrollar en muchísimos sitio. Es decir, Giordano Bruno. Una de las cosas por las que lo torturan durante ocho años, lo queman y además con la lengua clavada a una madera, a un taco de madera, para que no se pudiera dirigir al público asistente, era por la famosa frase que decía: “existen innumerables soles, innumerables mundos giran en torno a esos soles, hay vida en ellos”. Cuando un piensa que una Galaxia son centenares, la nuestra unos doscientos mil millones de estrellas como el sol, que el número de galaxias es del orden de parecida cifra, centenares de miles de millones; para colmo se están descubriendo los exoplanetas que hasta hace 10 años eran todos del corte de Júpiter pero ahora cada vez más son planetas del tamaño de la tierra, entonces, aunque el universo tenga ajustadas todas sus constantes para que surja la vida, es compatible que estemos solos con que la vida bulla en toda la galaxia. Y en las demás galaxias, por supuesto. ¿Qué clase de vida? ¡Vete a saber! Desde un musgo indecente hasta seres más evolucionados que nosotros, habrán evolucionado hacia la mística o hacia la tecnología, estarán en una fase o en otra o serán simplemente herbívoros o serán bacterias. No se sabe, pero que las constantes físicas del universo estén ajustadas o sea la vida una consecuencia de esos valores, que es lo que parece que está claro, no implica necesariamente que seamos los únicos. Pero que seamos los únicos también es compatibles con esas constantes y ese universo. Conclusión: que no lo sabemos, pero desde el punto de vista de la ciencia, las dos cosas son compatibles, que estemos solos y que estemos acompañados de infinidad de planetas habitados.

¿Qué explicación hay para que estén tan ajustadas las constantes?

Puede que sea que se quedaron así. No hace falta una mano que las ajuste. Ajustadas significa que, si no fuera constante, sino que alguna variara, la constante de estructura fina, cualquiera de la Física, entonces los átomos serían inestables, la materia colapsaría,

Y no estaríamos aquí. Aquí no hay mística ninguna. La carga del electrón, la constante de estructura fina, la constante de Planck, la masa de esto y lo otro, si variara cualquiera de ellas un poquito, el universo no sería así. De hecho, la teoría que defiende Hawking ahora en su libro, que no es de él, los multiversos, son supuestos universos donde las constantes tendrían otros valores. Y esos son compatibles, lo que pasa es que no estarían conectados causalmente, es decir, que no podríamos comunicarnos unos universos con otros. Pero que realmente, esos valores constantes, si se alteraran, colapsaría el universo y no podríamos estar aquí, significa que es como si una mano hubiera ajustado un televisor con 28 botones y hubiera una mano que los hubiera ajustado todos y si se desequilibrara alguno se perdería la imagen. Entonces cabe decir que alguien lo ha ajustado, pero puede que el universo, en su evolución, haya terminado en estos valores, no necesariamente que se hayan provocado.

Pensaba más bien en el principio antrópico.

El principio antrópico hay el fuerte y el débil.

El débil.

De nuevo estamos en las mismas: comprobación experimental. Y si no hay comprobación experimental, no estamos hablando de Física. Estamos hablando de filosofía, lo cual me parece muy bien, pero que sepamos donde estamos.

Hay quien defiende que la teoría de múltiples universos sí hace predicciones diferentes a la teoría cuántica con la interpretación de Copenhague.

Lamentablemente, tengo que insistir en lo mismo: si no hay experimento, no estamos hablando de Física. Yo sostengo que, como es barato investigar en eso, que se investigue, pero que no tenga más consecuencias. Soy enemigo de que surjan muchas tesis doctorales en eso, de que a los jóvenes se les forme mucho en ese tipo de cosas. Cuando hay consecuencias sociales y económicas yo, con estos asuntos, me pongo un poco en guardia. Porque si no hay comprobación experimental, estamos hablando de otro oficio y nos pagan por el que nos pagan. Que pague a los filósofos… tampoco es que sea muy talibán en esto, tengo muchos amigos que se dedican profesionalmente a esto, en la Autónoma de Madrid o en la de Barcelona, también. Me parece muy bien que haya un grupo de personas que estén trabajando en esto, pero siempre pensando que estamos en el límite de la Física. Y yo soy físico total: o hay experimentos o no.

¿Hay algún candidato que parezca más cerca de conseguir la unificación?

Sí. Las M. Las teorías M lo que hacen es poner de manera más unificada e incluso más pedagógica en un mismo cuerpo todas las que se han ido elaborando hasta ahora: supercuerdas, branas, espacio dual, etc. Cuando ya tienes formulada de una manera más compacta, más clara, una teoría unificada, más personas pueden acceder a ella y más están elucubrando a ver si hay una comprobación experimental en una escala de energía que sea accesible con la tecnología actual. Ahí si hay cierta esperanza. Algunos amigos míos me dicen que están a punto de decir algún experimento que demuestre todo esto. Estaría muy bien, pero todavía no han dicho ninguno.

Biografía de este autor.


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